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El incremento de la violencia en menores.

El incremento de la violencia en menores.

Desde hace varios años, se está viviendo y observando, un incremento de la violencia en menores. Muchas organizaciones criminales, utilizan a esto menores para realizar tareas como la distribución de la droga o para robos y hurtos.

Ellos saben, que si las autoridades, apresan a estos menores, lo mas seguro que les dejen en libertad o a lo sumo, que sean enviados a centros reformatorios, donde después de unos meses, volverán a las calles.

Además, son una fuente inagotable de nuevos “soldados” para sus filas, lo que hace que muchos de esos menores, aunque no sobrevivan, hayan otros que quieran suplir esa baja.

Muchos expertos, aseguran que este problema está llegando a países, donde nunca se habían visto, en las pugnas entre bandas rivales a menores de edad. Esta cruzando fronteras, la forma de enfrentarse entre ellos y el uso de estos niños. Tanto criminólogos, sociólogos, psicólogos, detectives privados o autoridades, dan la voz de alarma ante este conflicto.

En este blog, de Detectives privados en Madrid, hemos hablado en muchos artículos sobre este conflicto, que no solo es un problema de todos, sino que lejos de solucionarse, parece que se esta acentuado.

En los países que más incremento se ve el uso de los menores en bandas y en organizaciones delictivas son los países, donde la violencia reside a sus anchas. Brasil, Colombia, México o Argentina, son algunos de esos ejemplos claros; donde en sus calles, se pueden apreciar a grupos formados por menores y que realizan actos delictivos, todos los días.

Algunos, ya son viejos conocidos para las autoridades de esos países, y lo peor de todo, es que no existen medidas de control o que mejoren la situación de estos menores de edad.

Si antes, los más pequeños soñaban con convertirse en jugadores de futbol o ser personajes conocidos en la televisión, ahora se fijan en aquellos que ven, todos los días en sus barrios o barriadas y que controlan las zonas.

Personas, que no trabajan que no tienen estudios pero si dinero, que imponen sus leyes y que tienen un poder, que ni siquiera la policía, puede con ellos. Los narcotraficantes, se han convertido en sus grandes ídolos, dinero, violencia y poder, son algunos de los rasgos, que estos menores admiran y quieren ser algún día.

Saben que no tienen nada, que no pierden nada, que la vida no vale nada. Con esa visión de futuro, crecen y muchos se “alistan” a estas pandillas para hacerse con un nombre, para mostrar que son más poderosos y fuertes que otros.

Se convierten en su familia, les hacen creer, que solo ellos cuidaran de su futuro, que pueden contar con la organización, que al entrar en ella, será su único refugio y sus camaradas, sus familiares.

Pero lo peor, no es solo que realicen actos delictivos, sino que son utilizados como “avanzadillas” para las guerras que se están viendo en distintas zonas de distintos países, entre las organizaciones de narcotraficantes.

El control de una calle o barrio, es fundamental para poder distribuir las sustancias ilegales, por eso, los menores, se han convertido en soldados, que deben defender ese territorio, hasta dejarse la vida si hace falta. Si no, los mismos miembros de su organización, dejaran bien claro, que las ordenes deben ser acatadas sin preguntar.

Eso es lo que ha ocurrido en Rosario, la tercera ciudad más grande de Argentina, donde un niño llamado Rolando Mansilla, ha sido asesinado en uno de estos enfrentamientos de bandas rivales.

Esta historia es un claro ejemplo, de los muchos menores que buscan hacerse un hueco en esta vida y lo hacen a través de las organizaciones de los narcotraficantes. Rolando Mansilla y su familia, se había ido a vivir a Rosario, buscaban una nueva oportunidad para salir de la pobreza absoluta.

Rolando, tenia doce años y se había escapado de casa varias veces, desde hacia unas semanas, no se sabía dónde estaba. Pero este 22 de este mes, Rolando, acabo muerto en una barriada, donde se la conoce por ser uno de los focos de compra-venta de droga de la ciudad.

Una bala, impactó contra su cráneo, matándolo en el acto, otras dos, se alojaron en sus piernas. Fuego cruzado de una batalla entre dos bandas que representaban a dos organizaciones diferentes y rivales de narcotraficantes.

Se sabe, que son muchos los menores que mueren al año, cifras que en vez, de disminuir, cada vez se van incrementado. La precariedad, familias estructuradas, sin recursos y sin futuro, hacen que los menores quieran irse pronto de casa o formar parte de algo, sentirse que tienen apoyo, aunque vengan de estas organizaciones.

Y es ese el problema, la necesidad de sentirse querido, de formar parte de algo, de ver que la única salida que tienen, es la de convertirse en el enemigo número uno; no solo para tener poder, sino para ser recordado por sus camaradas.

Por ese motivo, muchas organizaciones, sin ánimo de lucro, están realizando movimientos para poder recoger a los menores y así ofrecerles un futuro más seguro y provechoso.

Pero los narcos, al ver que pueden quedarse sin este recurso tan valioso para ellos, pagan a los menores unos 20 euros al día, así les retienen e incluso, les mandan disparar contra estas personas, que solo quieren ayudarles.

Más de cinco trabajadores sociales argentinos, han caído muertos en manos de estos menores, que han sido mandados para dejar claro, quien manda en las calles y que no van a dejar que sus “soldados” se escapen.

Cada vez, las luchas entre estas bandas, están dejando muchas vidas en las calles, ya no son solo los pandilleros mayores de edad, se suman menores y personas inocentes que o querían ayudar o estaban en el lugar y la hora equivocadas.

Las viudedades, se han convertido en zonas para gobernar y distribuir sus mercancías, nadie quiere quedarse sin su terreno y si es necesario, se hará una guerra para conseguir tener el mayor control de esa ciudad.

Muchos países, están viendo que cada vez, tienen más poder las organizaciones criminales, que los tentáculos de estos , llegan hasta la justicia y a las autoridades, que deberían defender a los más indefensos, pero actualmente, no existe un protocolo de actuación, que responda ante esta demanda de violencia.

Mientras existan niños en las calles, sin familias ni alguien que les cuiden o cuyas familias continúen en la absoluta pobreza, serán usados como soldados para estas bandas de narcotraficantes; convirtiéndose en una fuente inagotable para sus objetivos.

Detectives Privados Madrid-Agencia de Investigadores privados.

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